Encontramos una muestra de arte urbano del siglo pasado en la Plaça Rius i Taulet, del barrio de Gràcia: un cartel publicitario del año 1922. Lo sorprendente del caso es que haya una iniciativa por parte del Ayuntamiento de Barcelona, a través del Institut del Paisatge Urbà, que se preocupe por conservar esta clase de carteles.La verdad es que no sé si esta iniciativa está demasiado extendida en cuanto a carteles publicitarios se refiere, porque tan sólo he visto este ejemplo. Pero es una acción loable, sin duda alguna. Ojalá este proyecto protector se hubiera implantado a principios de los años 80 para preservar no sólo carteles, sino también locales emblemáticos de la ciudad.
Me hubiera gustado que algún ayuntamiento, institución o persona también salvara a una obra tan elegante y llena de historia como el Café Canaletes de las Rambles. Porque mira que es triste morirse pero todavía más triste es reencarnarse en un mísero Burger King.






