


Y pensaréis que este menú estaría compuesto por una ensalada con cuatro hojas de lechuga y dos tomates, agua y pan. Pues no. Tu primer plato, tu segundo, tu postre, tu vino de la casa y tu pan. Un arroz con calamares en su tinta, unas croquetitas caseras con patatas y unas fresas con moscatell. Y mi compañero de mesa, coliflor, bistec con patatas y el mismo postre que servidor. Claro, diréis, pero la calidad dejaba mucho que desear. Negativo. Estaba para chuparse los dedos (cosa que he hecho, evidentemente).
Dudaba si compartir este secreto gastronómico con la parroquia de B93, pero como en tiempos de crisis nos tenemos que echar una mano, ahí va: Bar-Restaurante Chiu Chiu, en carrer València, 158, esquina con Villarroel. La multiplicación de los panes y los peces, en versión siglo XXI. Llámale milagro. Llámale adaptarse a los nuevos tiempos.