lunes, 2 de noviembre de 2009

A Dios rogando


Con los tiempos que corren, la última estrategia de marketing que ya les queda a algunos es rezar. Por eso, una conocida marca, en su flagship de Passeig de Gràcia, parece que se haya encomendado al Altísimo para pedir que sus clientes vuelvan otra vez en peregrinaje hasta sus dependencias. Pero, señores y señoras, no sólo en este establecimiento, es en toda esta céntrica y emblemática calle que en el interior de las tiendas de las grandes marcas de moda no hay un alma.

4 comentarios:

Met dijo...

La cosa està fotuda. Quan no hi ha calés tothom prioritza i la moda i els vestits "chic" han d'esperar millors moments... Tot i així hi ha gent que té molta pasta; i sense haver-los de fer com en Millet...

Mirashka dijo...

si es que si te acercas a los escaparates y ya crees que te van a cobrar por mirar!!! La cosa está muy malamente!

Jaume Solé dijo...

Crec que moltes d´aquestes marques no toquen encara de peus a terra i no viuen la actual realitat com el que és: una crisi imparable. Mira com va la cosa: pregant a Deu per sortir del forat!!

Miquel dijo...

A esto se le llama arte "kirtch", aunque yo lo llamaría "naif"..jajaja