sábado, 15 de noviembre de 2008

No sólo de pecado vive la ciudad.











No sólo encontramos en las fachadas de los edificios (como en la anterior entrada) símbolos que nos inducen a una vida libidinosa. En las calles de Barcelona también es posible descubrir la virtud, la castidad y la moralidad. Pequeñas estatuas que dan ejemplo de una vida recogida y austera podemos ver en el Borne, el Gòtic y las Ramblas.

Vírgenes, santos y patrones que vigilan la rectitud de nuestras acciones. Aunque con los tiempos que corren, que las normas de urbanidad están de capa caída y los lugares hoy "turísticos low cost" donde están ubicados, lo cierto es que los pobres deben estar bastante aterrorizados. Igual hasta piensan que están viendo una versión revisada de Sodoma y Gomorra.

En fin, que cada uno elija la senda de su camino según sus gustos.

1 comentario:

minu dijo...

La rectitud de nuestras acciones la controlan ahora otras nuevas efigies que no tienen pedestal, ni marco, ni orla pero si una óptica 360º controlada 24h/dia para grabar todos nuestros pasos.

http://www.orlandocondo411.com/wp-content/uploads/2008/03/street_camera.jpg