martes, 6 de octubre de 2009

Pssst, pssst. Que estoy aquí.







En la calle Avinyó, punto de encuentro en Barcelona de lo más variopinto y multicolor ya sea a nivel de ser humano como de negocio, podemos encontrar la antítesis de lo que sería una buena ubicación para una tienda. Más que nada, lo que se le pide a un establecimiento es que esté a pie de calle para facilitar la entrada del transeunte interesado. Pero para contrarrestar este handicap, nada mejor que la imaginación al poder: un largo pasillo, el letrero luminoso de un hostal y, al final, una especie de misteriosa celda. Cuando traspasas la puerta con rejas, entras en un universo que incluye hipopótamo, maniquíes, velas y otros elementos que mezlados entre sí consiguen un aire surrealista. Curiosa manera de llamar la atención tiene este "escaparate". Una vez cruzas esta aventura daliniana, pasas al showroom de la diseñadora Gaby Pujol. Que aparte de su propuesta de diseño y moda, me parece interesante el concepto con el que trabaja: "Make a wish the first time you wear it". Inteligencia emocional, que le llaman.